Desde su debut en 1999, Medal of Honor lidera el género de los shooters en primera persona basados en la Segunda Guerra Mundial. En esta última entrega, Electronic Arts nos ofrece un nuevo punto de vista de la acción bélica al ponernos en la piel de un soldado de una división de infantería ligera aerotransportada, de forma que parte del combate se realiza desde el aire, sobre todo, a nivel táctico.
En Medal of Honor: Airborne nos convertimos en el soldado Boyd Travers, un paracaidista perteneciente a la 82ª División Aerotransportada de los Estados Unidos. Como en el resto de entregas, debemos cumplir misiones ambientadas en la Segunda Guerra Mundial, en localizaciones distribuidas por toda Europa. Pero en este caso, el inicio de cada misión se decide, no en la base, sino en el aire. El momento en el que saltamos del avión, determina el lugar de nuestro aterrizaje. Ese será nuestro punto de partida.
Para cumplir nuestra misión contamos con una gran colección de armas, de entre las que tendremos que escoger la más adecuada si queremos cumplir nuestro objetivo y salir victoriosos.
Los puntos fuertes de la saga Medal of Honor son su realismo, su calidad gráfica y su jugabilidad, que lo convierten en un duro rival para los competidores del género, como por ejemplo, Call of Duty.